miércoles, 7 de agosto de 2013

Radiación Térmica en Incendios de Líquidos - Modelo Matemático Predictivo

Modelos para determinar la radiación de calor en grandes incendios de líquidos combustibles y gases


Los incendios industriales pueden ser intensos emisores de calor, humo, y otros productos de la combustión. Esto es comprensible si sabemos que la sustancia más usada como combustible tiene como base el petróleo el cual tiene un alto calor de combustión y potencial para generar hollín. El flujo de energía radiante puede ser lo suficientemente alto como para poner en peligro la integridad de los edificios circundantes, y la integridad física de los bomberos, personal de planta y potencialmente a las personas más allá de los límites de la instalación.

El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los EEUU ha establecido como límite máximo de radiación térmica un flujo de 31.5 kW/ para estructuras y 1.4 kW/para personas como los parámetros para determinar cuál sería una Distancia de Separación Aceptable (DSA) entre un incendio que de líquidos o gases y las estructuras y las personas cercanas. 

Entendamos que 1 kW/ es aproximadamente la radiación solar recibida en un día de verano.

Además de los parámetros establecidos por el gobierno de los EEUU podemos también tomar otras referencias de resistencia a la radiación, por ejemplo la NTP 326: Radiación térmica en incendios de líquidos y gases, de España nos da como valores de referencia para máxima radiación tolerable:

Materiales
Pared de ladrillos 400 kW /
Hormigón armado 200 kW /
Cemento 60 kW /
Acero 40 kW /
Madera 10 kW /

Personas
Personas solo durante 20 segundos 6.5 kW /
Bomberos y personas con ropa protectora 4.7 kW /
Personas desprotegidas 4.0 kW /

Antes de revisar con detalle los procesos de predicción, debemos entender que los valores obtenidos en algunos casos pueden resultar en un flujo de radiación mayor a las que realmente pueden obtenerse en experimentos reales de campo. El origen de esta sobredimensión está basado en que los cálculos asumen que la superficie en combustión está totalmente despejada de humo, lo cual no es cierto. En la mayoría de grandes incendios se generan considerables cantidades de humo dependiendo de la cantidad de combustible y el tamaño del fuego, al punto que hasta un 20% de la masa del combustible se convierte en partículas en suspensión  derivadas del proceso de combustión incompleta. Este humo resultante se convierte en una barrera y genera cierta resistencia para la radiación del calor. Este efecto se vuelve más notable en fuegos a grandes escalas (decenas de metros de diámetro) ya que en estas condiciones la eficiencia del combustible disminuye considerablemente.

Figura 1

Desarrollo teórico
El objetivo de este análisis  es llegar a una metodología  para estimar el flujo de radiación térmica en incendios grandes en combustibles líquidos y gases. En este caso vamos a tomar valores de los combustibles más comunes como Diesel, petróleo crudo, gasolina, combustible para aviones, keroseno y tolueno. Algunos de los gases incluidos en las tablas de esta investigación son el butano, hidrógeno, GNL, GLP y propano. El análisis de incendios en líquidos inflamables o combustibles es relativamente independiente del tipo de líquido; el Poder Calorífico (kJ/kg) y el potencial para liberación de calor radiante (kW /)  no varían significativamente de combustible a combustible, ni tampoco la naturaleza de los incendios. 

Por otro lado, los gases inflamables almacenados bajo presión, en especial el GLP y el GNL no son aún modelables matemáticamente. Hay una serie de referencias de incendios en GLP y GNL en la que las nubes de gas se encendieron formando bolas de fuego que han llegado incluso a cientos de metros de diámetro. La radiación térmica de los incendios de gases en tanques de almacenamiento puede llegar a provocar un B.L.E.V.E. lo cual no sólo produce una enorme cantidad de radiación térmica, sino también, a menudo, hace que las partes del tanque sean lanzadas a decenas o cientos de metros de distancia.

En particular, el GLP es tan volátil que es más probable que se vaporice antes de formar un depósito de líquido, por lo tanto muchos de los parámetros de esta investigación en grandes incendios de combustible en fase líquida no puede ser aplicable a los incendios de GLP. La predicción del flujo de radiación térmica de un incendio en una fuga de gases combustibles es mucho más complicada que la de un fuego de combustible líquido debido a que hay un número de escenarios potenciales que deben ser tomados en cuenta. En un incendio de combustible líquido, la dinámica del fuego ha sido mucho más conocida y estudiada que con en combustible gaseosos.

En lugar de desarrollar una metodología separada para la estimación del flujo de radiación térmica para cada escenario de incendio en gases, es preferible emplear un procedimiento simple que abarca una gran variedad de escenarios, esta metodología elimina la mayor parte de los parámetros geométricos del cálculo, pero que sigue siendo lo bastante conservadora con un margen razonable de seguridad. Este método se conoce como modelo de "fuente puntual" de radiación. Todo lo que requiere es estimar la tasa de liberación de calor total del incendio, y la fracción de esa energía que se emite en forma de radiación térmica. Esta información está disponible gracias a mediciones de campo por medio de radiómetros. 

Figura 2

El método de "fuente puntual" es preciso en modelos de que simulan incendios de grandes dimensiones, pero se considera demasiado conservador en incendios pequeños, porque asume que toda la energía radiante del incendio se emite desde un solo punto en vez de distribuirse a través de una forma ideal destinada a representar el fuego en un modelo predictivo (por lo general un cono o cilindro).

En caso de incendios en combustible líquido el modelo de “fuente puntual” puede ser demasiado conservador ya que estos incendios son más predecibles y hay muchos más datos experimentales disponibles para validar un modelo con más detalles. Un método sencillo y muy usado para calcular el flujo de radiación de los grandes incendios de líquido contenido es el método de "llama sólida". En este caso el fuego es idealizado como un sólido vertical (un cilindro) y la radiación térmica es emitida por los lados del cilindro. Este modelo es relativamente simple, pero requiere calcular el diámetro y la altura del “cilindro”, así como realizar una estimación de la potencia de emisión.

El método para determinar la altura de la llama y el ancho del incendio que formarán el cilindro idealizado serán mostrados más adelante en la siguiente sección.

Figura 3



Modelado en líquidos combustibles

En el modelo de la radiación de “llama sólida”, el flujo de radiación térmica, ´´, de un incendio a un objeto cercano está dado por la expresión:

  (Ecuación 1)

Donde:
 : Es un factor geométrico de visibilidad que define la fracción de la energía radiada por el fuego que está interceptada por el objeto receptor.
 : Es la transmisividad atmosférica a la radiación térmica, principalmente una función de la humedad y la distancia entre la fuente de radiación y el receptor.
 : Es la emisión efectiva de la llama, generalmente expresado como: (), donde,  k es un coeficiente de atenuación y D es el ancho del fuego.
 : Es la potencia de emisión total de la llama en la superficie de la llama.

Para fuegos apenas mayores de unos pocos metros de diámetro, la emisividad efectiva de la llama ( ) puede ser tomada como valor 1. Además, para estar en el lado conservador, la transmisividad  () se tomará también como uno. De este modo lo que queda por modelar son el factor de visibilidad  () y la potencia de emisión total de la llama ( ).

La medición de la potencia de emisión de grandes incendios es difícil y está sujeta a una gran incertidumbre. Los métodos de cálculo en el pasado, incluidas las directrices de 1975 HUD (Department of Housing  and Urban Development de los EE.UU.) , consideraban el factor de visibilidad  y la potencia de emisión de forma independiente, lo que en algunos escenarios de incendio condujo a predicciones excesivas de la emisión de radiación total de energía total del incendio. La deficiencia de estos análisis fue la falta de una estimación global de toda la energía. Este problema se ha corregido en las últimas décadas, ya que ahora se usa un parámetro muy bien reconocido por el campo de la ingeniería de protección contra incendios que es la “tasa de liberación de calor total de un incendio” (HRR por sus siglas en inglés para Heat Release Rate) la cual es la mejor medida del potencial para que la energía radiante pueda causar daño.

Por otra parte, el HRR en un incendio es mucho más fácil de estimar que la temperatura o tamaño físico debido a que el HRR es proporcional a la  tasa de consumo de combustible, una cantidad que es relativamente fácil de medir. El NIST ha realizado cerca de cien experimentos de incendios a gran escala en las últimas dos décadas, con una variedad de combustibles líquidos y gases, y una ha demostrado que un de las medidas más confiables es el de la velocidad de combustión de masa,  de la cual se estima el HRR. Una fracción del HRR total del fuego se emite en forma de radiación térmica. Para incendios de hasta aproximadamente cuatro metros de diámetro, la relación entre la tasa de energía radiada a los alrededores con respecto  la HRR total del incendio, (), es entre 0.30 y 0.40, y este valor disminuye con el aumento del diámetro del incendio debido al oscurecimiento del humo. Gran parte de la radiación térmica de un gran incendio que genera humo y hollín es emitido por la "pared" de la llama luminosa y visible que rodea la base del fuego.


Figura 4

Las llamas por encima de esta pared luminosa suelen estar ocultas a la vista por el humo formado debido a la combustión incompleta. El aire es absorbido desde  la base del fuego y en el proceso de combustión el humo se forma rápidamente en las partes altas, creando una barrera térmica que se eleva sobre el fuego y que atrapa gran parte de la energía radiante que es emitida desde el interior del incendio.

Una imagen idealizada de incendio utilizado en la mayoría de los modelos para cálculo de radiación térmica es una en la que el fuego toma una forma cilíndrica con una altura H  y un diámetro D con una HRR total de . La mayoría de veces el incendio tendrá una forma arbitraria pero con una longitud de perímetro P. Con estos parámetros podemos expresar la energía radiante del siguiente modo:
 (Ecuación 2)

En mediciones hechas con radiómetro sobre experimentos de incendios a gran escala han demostrado que el  disminuye con el aumento diámetro D  del incendio según la siguiente ecuación:
 (Ecuación 3)
(Donde = 0.35 y k = 0.05  )


Curva 1
La fracción de radiación () es una función del diámetro del fuego D para Heptano (*), Crudo (°) y kerosene (+).
La línea sólida es la curva que se acerca más a las dispersiones cuando  =  donde k = 0.05  (Ver Ecuación 3).


Estos valores se basan en un ajuste de la curva a los datos experimentales donde se probaron una serie de diferentes líquidos combustibles. El total de la HRR del incendio () se puede expresar también como el producto de la velocidad de liberación de calor por unidad de área ( ) por el área (A) de la base del fuego.
  (Ecuación 4)
Para un combustible dado, la velocidad de liberación de calor por unidad de área ( ) es relativamente constante debido a la velocidad de combustión de la masa de combustible por unidad de área es relativamente constante. El HRR está medido en kW /, las tablas con los HRR por unidad de área ( ) de los combustibles más usados las mostraremos más adelante.

Los dos parámetros restantes de la Ecuación 2 son  (Potencia de Emisión) y  H (la altura del cilindro idealizado). Los valores reportados de  para líquidos y gases inflamables varían mucho de una fuente a otra. La variación en los valores reportados de potencia de emisión tiene que ver con la definición de la altura del cilindro idealizado que representa el incendio. Un incendio real presenta una considerable cantidad de humo cuando es visto desde la distancia, con ocasionales estallidos de llama luminosa en las zonas altas dentro de la masa del humo.

La altura de la llama en un incendio real se define como la extensión vertical de la región de combustión, y que puede ser expresada como la altura máxima por encima del suelo en el que estos estallidos de llama luminosa se pueden ver (ver figura 1).

Tomando un fuego como una forma cilíndrica idealizada con una altura igual a la altura de la llama del fuego real (Ver figura 3), en promedio solo cerca del 20% del área de la superficie del cilindro idealizado consta de llamas visibles y el 80% restante es humo (ver figura 4). La mayor parte de la llama es visible está en la base del fuego, aunque periódicamente algunos estallidos de llama luminosa pueden irrumpir a través de la columna de humo en las partes altas.

Debemos tener en cuenta que los valores reportados para   son a menudo valores promedio para toda la altura de la llama dentro del cilindro, por lo tanto la Potencia de Emisión de la parte luminosa en la base del incendio será significativamente menor. Si la relativamente baja Potencia de Emisión  promedio se aplica a toda la superficie del cilindro idealizado cuya altura H es igual a la altura de la llamas en un incendio real ubicado a distancias mayores unas pocas veces el diámetro del incendio, entonces la estimación del flujo de radiación será exacta. Sin embargo, en distancias más cercanas las estimaciones de flujo de radiación serán subestimadas debido a que se asume que la energía radiante será distribuida por toda la altura del fuego, en lugar de concentrarla cerca de la base donde se encuentra la masa de combustible como sucede en la realidad. (Ver figura 3).

Por ejemplo, para los incendios de más de 30 m de diámetro, la potencia de emisión promedio reportada por muchos investigadores es de menos de 31,5 kW /, el valor de umbral utilizado por la HUD para determinar la Distancia de Separación Aceptable (ASD por sus siglas en inglés) para los edificios y estructuras combustibles. Las curvas 2-3-4 muestran correlaciones empíricas de potencia de emisión,  y altura de la llama H para dos de los métodos más ampliamente utilizados para predecir la radiación térmica en grandes incendios en comparación con la correlación desarrollada en esta investigación.

Tanto el método de Shokri y Beyler y el método de Mudan y Croce utilizan una potencia de emisión promedio sobre la altura de la llama del fuego. Ambas correlaciones caen por debajo de 31,5 kW / en incendios superiores a 30 m de diámetro (ver Curva 2). Estas correlaciones pueden interpretarse erróneamente en el sentido de que los edificios se pueden construir junto a los lugares donde pueden darse incendios potencialmente grandes, simplemente porque el flujo predicho nunca superaría los 31,5 kW / independientemente de la distancia del fuego. Debido a que las pautas de la HUD tienen que tomar en cuenta tanto instalaciones cercanas como lejanas al punto del incendio, y debido a la importancia de la evaluación de la eficacia de las barreras térmicas, la metodología para la predicción de flujo de radiación térmica tiene que ser aplicable en todo el rango de tamaños de incendios y a todas las distancias de separación.

La metodología adoptada aquí produce más o menos el mismo producto  y  H como los otros métodos, sin embargo  será considerada como la Potencia de Emisión en la zona de la llama luminosa (más alta que la potencia promedio de emisión a menudo descrita en la literatura), y H serán la altura de esta luminosa zona (inferior a la altura de la llama predicho por las correlaciones de ingeniería).

Por motivos de simplicidad, aquí hemos adoptado una constante Potencia de Emisión de 100 kW /, ya que ha sido citado en varias investigaciones como la potencia de emisión de los puntos luminosos de incendios en gasolina y querosene. La altura de la zona de llama luminosa, H, se puede encontrar por medio de la Ecuación2. Para simplificar el análisis, se supone siempre que el área del incendio es circular donde
 P = π D  y    , 
pero esto no es una suposición restrictiva, ya que un incendio en líquidos puede tomar formas arbitrarias.
Sustituyendo las expresiones de   y   en la Ecuación 2 podemos inferir una expresión válida para la altura de  H:
H =   (Ecuación 5)



Curva 2
Poder de Emisión  expresado en  kW / como una función del diámetro del incendio para una poza de gasolina prendida.



Curva 3
Altura de la llama como una función del diámetro del incendio para una poza de gasolina prendida.

Escenarios de incendio con diámetros mayores a 20 metros H se representa como una función de D en la Curva 5. En dicha curva H alcanza su máximo valor cuando D = 20 m. 

Debido a la escasez de datos sobre la   y     para incendios muy grandes, se supone que para los incendios con diámetros superiores a 20 m, la altura de la zona de la llama luminosa se ​​mantiene en su máximo valor. 






El valor máximo de H se encuentra mediante la sustitución de D = 20 m,   = 0.35,  k = 0.05  y   = 100 kW / en la Ecuación 5.

 =  (Ecuación 6)

donde  resulta como una magnitud medida en m y  como una magnitud medida en  kW /. La mayoría de los cálculos de riesgo de incendios potenciales incluyen escenarios mayores que 20 m de diámetro. En estos casos, lo único que se requiere para obtener la altura de la zona luminosa es una estimación de la tasa de liberación de calor por unidad de área. 

Estos valores se encuentran detallados en la Tabla N° 1. Para incendios menores a 20 m de diámetro se puede utilizar la Ecuación 5 para obtener H.

La Curva 4 compara el producto de  y H para las tres metodologías. En caso de incendios cuya diámetros figuran entre 1 m y 50 m, los tres métodos arrojan valores similares de  * H  con la metodología usada en este documento los resultados serán más conservadores. En un incendio que tiene más de 50 m de diámetro, los métodos difieren debido a que los modelos y sus experimentos de campo en los que se basan las correlaciones no incluían ningún incendio con estas medidas. Las pautas de la HUD, sin embargo, deben tener en cuenta los incendios cuyos diámetros potencialmente pueden llegar a cientos de metros. La presente metodología asume que más allá de alrededor de 20 m, el flujo de energía radiante por unidad de longitud del perímetro del incendio,( * H ), sigue siendo relativamente constante, lo que permite predicciones del flujo de radiación de muy grandes incendios que nunca han sido estudiado experimentalmente.


Curva 4
Flujo de energía radiante ( * H) como una función del diámetro del incendio para una poza de gasolina prendida.

Lo que queda por calcular para flujo de radiación térmica utilizando la Ecuación 1 es la determinación del Factor de Visibilidad () del fuego hacia un objetivo. 

El cálculo del factor de visibilidad se puede simplificar suponiendo que el fuego está rodeado por una pared vertical de altura H que emite una energía radiante a una velocidad de , y que dicha pared se compone de elementos circulares o lineales para los que existen tablas analíticas para determinar el factor de visibilidad.
Curva 5
La altura de la zona de llama luminosa para un incendio de gasolina, donde   = 0.35,  k = 0.05 , =2400 kW / y   = 100 kW /. (Ver la Ecuación 5). En general la máxima altura de la llama en la zona luminosa de un incendio en una poza de líquido combustible será dada por , donde  es el HRR por unidad de área expresado en kW /. La línea punteada en la gráfica indica  

Cálculo de Barreras Térmicas

La presencia de las barreras térmicas hechas por el hombre o de barreras naturales pueden ser incorporadas en el cálculo del factor de visibilidad. Aunque la metodología presentada en esta sección está diseñada para ser conservadora, sus resultados con respecto al uso de barreras no necesariamente lo son. Debido a que la emisión de energía radiante se concentra cerca de la base del fuego en lugar de estar distribuido a lo largo de toda la altura del fuego y humo, la eficacia de una barrera térmica como bloqueo de la radiación térmica puede resultar sobre dimensionada.

Mediciones recientes en Japón en incendios de crudo de 20 m de diámetro mostraron que el 85% de la energía radiante del fuego fue emitida en alturas inferiores a 20 m. El 15% restante de la energía radiante es emitida por el humo negro caliente en los niveles superiores, y por destellos luminosos ocasionales de llama. La HRR por unidad de área () para el crudo es de aproximadamente 2000 kW /, por lo tanto de acuerdo a la Ecuación 6, la altura de la llama luminosa () para una poza prendida de 20 m de diámetro fuego diámetro será   =  = 12.87 m. En este contexto, se podría esperar que una barrera térmica de  13 m de altura pueda bloquear toda la radiación térmica. Para remediar esta situación, se sugirió que, solo para efectos de la evaluación de efectividad de barreras térmica, la Potencia de Emisión en la zona de la llama luminosa () sea reducido a la mitad, (de 100 kW/ a 50 kW /). 

La conservación de energía será preservada pero la altura de la zona luminosa en la Ecuación 6 se duplicará como resultado de la estimación más baja de la potencia de emisión. La cantidad resultante de  * H  sigue siendo la misma, por lo tanto la predicción de flujo de radiación térmica en grandes distancias sigue siendo la misma.

El rango de potencias de emisión de 100 kW/ y 50 kW / no es arbitraria. Muchos investigadores han realizado mediciones de potencia de emisión sobre grandes incendios en pozas que han caído dentro de este rango. Es una medición muy difícil de hacer porque, en realidad, la potencia de emisión es espacial y temporalmente variable. La elección de 100 kW/ para los cálculos de riesgos en distancias cortas y de 50 kW / para la evaluación de las barreras térmicas están destinados a proporcionar estimaciones conservadoras de las Distancias Aceptables de Separación (ASD).

Tabla de propiedades de combustibles


Tabla 1


Tablas para cálculo de  (Cilindro idealizado)



Tabla 2
Factor de Visibilidad   en un incendio de forma idealizada cilíndrica hacia un punto que recibe la radiación máxima. Note que H es la altura del cilindro D es el diámetro del cilindro, S es la distancia desde el borde del incendio hasta el punto que recibe la radicación.  Se asume que el elemento que recibe la radiación tiene la misma altura que la base del cilindro. (Ver esquema 1)

Tablas para cálculo de  (Plano Vertical)


Tabla 3
Factor de Visibilidad   en un incendio de lineal asumiendo un plano elevado hacia un punto que recibe la radiación máxima. Note que H es la altura del plano W es el ancho del plano, S es la distancia desde el centro del plano hasta el punto que recibe la radicación.  Se asume que el elemento que recibe la radiación tiene la misma altura que la base del plano. (Ver esquema 1)
El uso de planos verticales es útil para modelar incendios de gases, donde la distancia S´ es obtenida mediante una ecuación que veremos más adelante.


Esquema para valores W, S, D


Esquema 1



En la siguiente entrega veremos los modelos que se usan para poder modelar un incendio en gases y compararemos estos modelos con las metodologías similares europeas.


Fuentes: 
-NTP 326: Radiación térmica en incendios de líquidos y gases - CENTRO NACIONAL DE CONDICIONES DE TRABAJO
-Termal Radiation from Large Pool Fires Nov 2000 - NIST
-LARGE-SCALE POOL FIRES - BRE Centre for Fire Safety Engineering, The University of Edinburgh
-Large LNG Fire Thermal Radiation – Technology & Management Systems, Inc

Traducción/Recopilación: Martin Palma Camargo - HSE PERÚ - 2013

lunes, 3 de junio de 2013

Los botiquines, las medicinas y los primeros auxilios

Primeros Auxilios en el trabajo

La legislación actual nos exige que los empleados deben desarrollar sus actividades en un lugar de trabajo seguro, saludable y que esté razonablemente libre de riesgos laborales. Sin embargo, es poco realista esperar que los accidentes no ocurran.  En este sentido, los empleadores están obligados a proporcionar personal entrenado en respuesta a emergencias (brigadistas) y equipamiento básico de primeros auxilios acorde con los riesgos del ambiente de trabajo. 

¿Cuál es la currícula recomendada?
El siguiente contenido es el recomendado por el American Heart Association y el National Safety Council para primeros auxilios en el trabajo orientado a ciudadanos no profesionales de la salud:

Respuesta inicial
-Alerta a los servicios de emergencia, Evaluación de la conciencia y respiración, Posición de recuperación
Emergencias médicas
-Dificultad para respirar, Anafilaxia, Convulsiones, Dolor en el pecho
Emergencias por trauma
-Hemorragias, Heridas y abrasiones, Quemaduras, Lesiones por electricidad
-Lesiones musculo esqueléticas, Mordeduras animales, Lesiones dentales
Emergencias ambientales
-Emergencias por frío y calor, Ahogamiento, Envenamiento
-Quemaduras químicas, Ingestión de venenos, Inhalación de venenos
RCP y Atragantamiento

El principal objetivo de esta currícula es proveer el entrenamiento mínimos para atender a un paciente  inmediatamente después de la lesión y en el mismo lugar donde ocurrió el accidente. Estas acciones de emergencia a menudo consisten en un tratamiento único, a corto plazo y que requiere poca tecnología o una capacitación elemental. Estos procedimientos puede incluir la limpieza de pequeños cortes, o raspaduras, enfriar una quemadura menor, la aplicación de vendajes y apósitos, remoción de contaminantes de los ojos, proporcionar líquidos para aliviar el estrés por calor, etc.

Póngase a pensar y evalúe su ambiente de trabajo, en su oficina: 
-¿Cuántas veces a la semana usted tiene a un trabajador desmayado en su oficina?
-¿Mi oficina está a muchas horas de un hospital o de una ambulancia?
-¿Cuántas veces al día tiene que atender a un empleado por una gran caída?
-¿Qué tan eficiente es esa pastilla analgésica para contrarrestar el dolor de una posible fractura?
-¿Para qué enseñarle a mi personal a usar equipos que ni siquiera he comprado aún o que probablemente nunca adquiera(collarines, camillas, chalecos de rescate)?

Probablemente llegue a la conclusión que el entrenamiento que necesita es bastante elemental y que sus brigadistas son eso, brigadistas únicamente. Tome en cuenta que a veces su ambiente le exigirá destrezas especiales debido a varios factores como la lejanía de los servicios de emergencia, riesgos industriales, entre otros.



El objetivo de este compendio de temas es permitir al usuario mantener la situación bajo control sin arriesgar la integridad del paciente, comprometer legalmente al proveedor de primeros auxilios, ni demorar en procedimientos demasiados complejos que, al final, resultan poco relevantes. El programa debe ser realista y, sobre todo, debe permitir actuar bien y de manera segura con los conocimientos impartidos, aunque sean elementales. 

¿Qué debe contener un botiquín?
Actualmente no está bien definido que es lo que debe contener un botiquín de primeros auxilios, sin embargo no es difícil encontrar estándares que nos dan una guía acerca de las características, su equipamiento mínimo y sobre todo sus limitaciones. Dependiendo del nivel de las lesiones que se pueden esperar, usted puede incluso incluir férulas para tratar esguinces o fracturas de huesos. 

Tomemos como ejemplo y modelo la OSHA, en el CFR 1910.266 App A nos provee una lista recomendada de lo que debe contener en un botiquín. La siguiente lista muestra la cantidad mínima aceptable y el tipo de equipos y suministros de primeros auxilios: 
-Apósitos de gasa pequeños (al menos 4 x 4 pulgadas).
-Apósitos de gasa grandes (al menos 8 x 10 pulgadas).
-Una caja de vendas adhesivas (curitas).
-Un rollo de venda de gasa (no elástica) de por lo menos 2 pulgadas de ancho.
-Dos vendas triangulares.
-Toallitas húmedas de limpieza.
-Tijeras.
-Al menos una manta.
-Pinzas.
-Cinta adhesiva (esparadrapo).
-Dispositivos para ventilaciones en reanimación (bolsa de ventilación, barreras o máscara de bolsillo)
-Dos vendas elásticas.
-Férulas
-Instrucciones de emergencia.
-Guantes de examen.

Este contenido está pensado en un entorno de trabajo pequeño, donde se pueden encontrar hasta tres empleados. Cuando se llevan a cabo operaciones más grandes o múltiples operaciones en el mismo lugar, deberán implementarse botiquines adicionales o cantidades adicionales del contenido. Todos estos equipos deben estar en un contenedor (maletín, maleta plástica, mochila) adecuado, resistente, portátil, libre de llaves y permanentemente accesible.



Considere incluir jabón líquido antiséptico para el lavado de manos luego de atender a un paciente y también para el lavado de heridas superficiales. Es bueno llevar también una linterna pequeña, agua para irrigar o lavar inicialmente una herida o quemadura, bolsas resistentes para disponer los desechos contaminados con sangre, cold-packs, termómetro de cinta o digital (evite el de vidrio y mercurio) y libreta con lapicero.

¿Se deben incluir medicamentos?
Los medicamentos son tan comunes que a veces no nos damos cuenta que tan cotidianos son y que tan cerca estamos de ellos. Probablemente un ungüento antibiótico, que se encuentra en casi todos  botiquines de casa, es a fin de cuentas un medicamento aunque no tenga la implicación de uso interno como una pastilla o un jarabe.

A menudo confundimos el botiquín de casa con el que tenemos en el centro de trabajo, en casa usted conoce a su familia y probablemente los integrantes del hogar ya tienen sus medicinas recetada con dosis específicas y que deben ser en situaciones ya bien definidas, teniendo cuidado con desviaciones tan peligrosas como la auto medicación, querer recibir un consejo médico y subsecuente dosis de medicina del farmaceuta, o tratar de usar su experiencia previa con soluciones que le funcionaron para otras personas.  En este escenario hay muchos menos problemas de responsabilidad y es más fácil hacer un seguimiento de alergias y reacciones de los integrantes de la familia. Dejando clara esta salvedad podemos tratar de entender las implicaciones de tener medicamentos dentro del botiquín

Un error común en los botiquines del centro de trabajo es incluir medicamentos (aun aquellos de venta libre) que no necesariamente solucionan un problema, sino que ocultan los síntomas de la persona en problemas. Los medicamentos deben ser provistos por un profesional de la salud luego de una evaluación al paciente. En una ciudad que tiene a disposición servicios de emergencia y centros asistenciales a pocos minutos probablemente no necesitan incluir ningún tipo de medicina. 



Otra implicancia adicional está relacionada al mantenimiento, un botiquín que contiene medicamentos necesita mucha más atención ya que los medicamentos expiran. Si los medicamentos no son revisados y reemplazados regularmente y estos vencen, se corre el riesgo de que no funcionen correctamente cuando sea necesario, o en el peor de los casos empeorar la condición del paciente.

Es una decisión muy difícil determinar si se incluye o no medicamentos en el botiquín, el algunos escenarios como estos sí puede estar justificado:
-Viajes largos fuera de la jurisdicción de los servicios de emergencia
-Ambientes de trabajo aislados como minas, dentro de embarcaciones pesqueras en altamar.
-Condiciones especiales donde la única solución es un antídoto como exploraciones en áreas de agrestes con presencia de serpientes
-Ambientes relativamente alejados de ciudades, servicios de emergencia u hospitales y con la condición de que algún integrante sufre algún problema médico particular bien identificado.

En todos estos casos la decisión implica una gran responsabilidad del empleador y de los brigadistas que proveerán primeros auxilios. La mejor recomendación es que en estos escenarios críticos se incluya como parte del equipo a un profesional de la salud. 



En los casos extremos en lo que esto no es posible tener a un profesional de la salud, la inclusión de un medicamento debe ir de la mano de una adecuada selección del medicamento y una capacitación adecuada en su uso por parte de un profesional de la salud con la especialización de atención de emergencias. Estos escenarios deben limitarse al tratamiento de condiciones como analgésicos, control de la fiebre, nausea, diarrea, reacciones alérgicas, antídotos específicos. 

En todos los casos usted debe intentar usar otros medios no invasivos antes de usar el medicamento como usar medios mecánicos para tratar la fiebre, mantener hidratado constantemente a un paciente con diarrea, proveer oxígeno (que también es un medicamento) en casos de mal de altura.

Equipos especiales
En aquellos lugares que tienen necesidades de primeros auxilios únicas (contacto con químicos, posibilidad de quemaduras severas, necesidad de técnicas de inmovilización o rescate) deberán implementar equipos adicionales especializados y proveer a sus empleados el entrenamiento necesario para el uso de estos equipos.

Es fundamental usar las herramientas de gestión en Salud y Seguridad Ocupacional**, si su empresa ya tiene implementado este sistema de gestión debe entonces llevar un registro de sus accidentes e incidentes, esto le permitirá determinar cuáles son sus necesidades de preparación y equipamiento para enfrentar emergencias que pongan en riesgo la integridad de sus trabajadores. Es importante evaluar las necesidades específicas de su sitio de trabajo periódicamente y aumentar o mejorar sus equipos de primeros auxilios en base a su evaluación.



Si sus escenarios lo ameritan probablemente necesite incluir camillas, dispositivos de inmovilización cervical, férulas de distintos tipos, desfibriladores automáticos externos, soluciones lava ojos***, equipos de rescate, entre otros. En esos casos usted como empleador debe considerar:
-Capacitar al personal que usará estos equipos
-Entrenar constantemente
-Mantener estos equipos en estado óptimo

Bioseguridad
La posibilidad de que en una emergencia sus empleados estén expuestos a sangre u otros fluidos potencialmente infecciosos mientras proveen primeros auxilios es permanente, por ello los empleadores deben proporcionar el equipo de protección personal apropiado para la protección de los patógenos de la sangre.



El uso de guantes de examen es indispensable, pero también debe considerar el uso de lentes de seguridad, máscaras tapabocas (que al menos cumplan con estándar N95), e incluso el uso de mangas de protección impermeables. Tome en cuenta que algunas personas pueden reaccionar negativamente al látex ya que este es alergénico, por ello considere el uso de otros materiales para los guantes como el vinilo o nitrilo.


Referencias:
-First Aid Kit & Medicine Cabinet Drugs - Stocking the First Aid Kit- By Rod Brouhard
-OSHA  CFR 1910.266 App A - Occupational Safety and Health Standards - First-aid Kits

** Implementar un Sistema  de Gestión en Salud y Seguridad Ocupacional es obligatorio en el Perú desde el año 2005 a pesar que ha tenido una serie de prórrogas, modificatorias, derogaciones y adendas.

Actualmente usted puede obtener la ley y el reglamento relacionado a la Salud y Seguridad en el Trabajo en esta dirección: Ley 29783 - Seguridad y Salud en el Trabajo (20.08.2011)  ley-29783.pdf y su Reglamento DS 005-2012-TR-Ley 29783 - Seguridad y Salud en el Trabajo (25.04.2012) Hseperu.com/normas/DS005-2012-TR-29783.pdf 

***Los requisitos de OSHA para lavaojos y duchas de emergencia, que se encuentran en el 29 CFR 1910.151 (c), especifica que "cuando los ojos o el cuerpo de una persona puede estar expuestos a materiales corrosivos perjudiciales, se deberán implementar en el centro de trabajo instalaciones apropiadas para el lavado de los ojos y enjuague rápido del cuerpo de uso inmediato en emergencia".

domingo, 2 de junio de 2013

Incendios sobre tapizados - Ensayos UL

Inflamabilidad de muebles tapizados

Underwriters Laboratories está en las etapas finales de un estudio de exploración para determinar si los productos disponibles en el mercado tales como las espumas ignífugas y barreras contra incendio (capas intermedias de telas ignifugas) pueden retardar y / o reducir la tasa de crecimiento del fuego de los muebles tapizados expuestos a pequeñas llamas, algo similar a los ya utilizado en la industria de colchones.  La NFPA determina que en EEUU se producen más muertes en los incendios domésticos  que comienzan en muebles tapizados y colchones  que sobre cualquier otro elemento. Durante el período de cinco años de 2003-2007, estos incendios representaron el 21% y el 13% de las muertes y el 7% y el 10% de las lesiones respectivamente. También representaron US $ 783’ 000, 000 en daños directos a la propiedad.

Los materiales utilizados en esta investigación incluyeron once materiales de barrera disponibles comercialmente que poseen diferentes composiciones químicas y estructuras físicas (incluyendo tejidos planos, tejidos de punto y high-lofts**), dos materiales de espuma de poliuretano de densidad similar, una espuma retardante de fuego que no suele ser utilizada en muebles tapizados y una espuma ignífuga tratada, y la tela de la cubierta más popular del mayor proveedor de tapizados de tela para muebles en los EE.UU.


**Imagen estructura del aislamiento tipo High Loft

Experimentos  de combustibilidad se llevaron a cabo en tres escalas de complejidad:
(1) los experimentos a nivel de material,
(2) experimentos de montaje sobre maqueta,
(3) experimentos con piezas de mobiliario tamaño completo construido con los materiales investigados.

El comportamiento de la combustibilidad de los materiales de las muestras individuales y de las combinaciones de materiales (es decir, de espuma / revestimiento de barrera / tela de la cubierta) bajo buena ventilación, durante la etapa de llama inicial se midió utilizando un calorímetro de cono (ASTM E 1354).

En los experimentos de montaje sobre maqueta, cojines con las combinaciones de revestimiento de espuma y barrera fueron evaluados a nivel de comportamiento del material, y fueron dispuestas para replicar la esquina interior formado por el asiento, el respaldo y el brazo de un sofá. Las maquetas se encendieron en la intersección interior de las tres bandas con una fuente de encendido de flama tipo 1 BS 5852  (llama equivalente a un fósforo). La tasa de liberación de calor y la tasa de pérdida de masa se midieron con un calorímetro abierto.

En las pruebas de combustibilidad sobre sillones de tamaño real se usaron tres de las espumas seleccionadas  y en combinaciones de revestimiento de barrera,  tal como los usados en los materiales residenciales típicos. Los muebles fueron encendidos en una esquina del respaldo-brazo interior, en el centro de los cojines del respaldo y la pata trasera con la misma fuente de encendido de flama tipo 1 BS 5852. La tasa de liberación de calor y la tasa de pérdida de masa se miden en un calorímetro de producto.

Los resultados de estos experimentos proporcionan conocimiento sobre la reducción del crecimiento potencial de incendio en los diferentes escenarios investigados:
-La viabilidad de su aplicación
-La interacción entre los diferentes componentes y sus características químicas
-La influencia de las prueba a escala y el diseño de las muestras en los desarrollo del fuego.

Colectivamente, esta información puede ser utilizada por investigadores, fabricantes y asociaciones de la industria y los organismos reguladores.
El informe de este proyecto desarrollado por la UL  está actualmente en preparación y se publicará una vez completado.


Imagen 1
Prueba de maqueta, cojines en un envoltorio de poliéster sobre cojines de espuma de poliuretano con una barrera de fuego plana dentro de la tela de cubierta  (60 segundos encendido la exposición de llama)
   

Imagen 2
Silla tapizada con poliéster cubierto con retardante de fuego, los cojines son de espuma de poliuretano (20 segundos de exposición a la llama de encendido en el centro de los cojines sobre el respaldo)

Comparación de los muebles tapizados en un Flashover dentro de la sala (Fase 2)
Se realizaron una serie de experimentos de fuego dentro de una sala para comprender mejor el impacto que los materiales de los muebles tapizados tienen en el desarrollo del fuego.
Las habitaciones eran de 366 cm x 366 cm, con 243 cm de alto construidos con paredes típicas SPF y techo de vigas estructurales***.  Se dejó una apertura de 243 cm de ancho por 213 cm de alto en la pared frontal. Las paredes y el techo estaban cubiertas por 3.81 cm de placa de yeso pintada y el piso estaba cubierto de alfombra y relleno.


***Imagen SPF

Características de la habitación a escala real
Las habitaciones han sido decoradas de forma idéntica usando un estante de madera para un televisor, estantería, mesa de centro y mesas compradas en una cadena de tiendas. Una de las mesas tuvo una lámpara con pantalla de poliéster y una cesta de mimbre en su interior. La mesa de café tenía seis revistas a color, un control remoto de televisión y una planta sintética. El estante del televisor tenía una revista a color y un televisor de pantalla plana de 37 pulgadas. La estantería tenía dos contenedores de plástico pequeñas, dos marcos de cuadros y dos floreros de cristal en él. La esquina posterior derecha de la habitación tenía un cubo de juguete de plástico, bañera de juguete de plástico y cuatro juguetes de peluche. La pared posterior tenía cortinas de poliéster que colgaban de una barra de metal y las paredes laterales de madera tenía imágenes enmarcadas colgadas.

Los únicos componentes que diferían en las pruebas fueron los materiales utilizados en los tapizados de los sillones y el sofá seccional. Las modificaciones fueron hechas de la siguiente manera:
-Muebles tapizados en base a algodón: algodón alrededor cojines con resorte de metal, cubierta de tela de algodón.
-Muebles tapizados a base de espuma: cubierta de poliéster cojines de espuma de poliuretano, cubierta de tela de micro gamuza de poliéster.
-Muebles tapizados a base de espuma con barrera: barrera de fuego de High-Loft cubriendo cojines de espuma de poliuretano, cubierta de tela de micro gamuza de poliéster.

Todas las piezas de mobiliario utilizado los mismos marcos de madera. Los muebles no se pretende representar todos los muebles en el mercado, pero proporcionar una línea de base común para los experimentos. Muebles de algodón de relleno se utiliza con mayor frecuencia antes de 1970 y la base de espuma, después de 1970.

Los fuegos fueron iniciados con la colocación de una vela encendida en la parte derecha del sofá y se dejó crecer hasta lograr el flashover. La habitación amoblada con sillones  de espuma tapizados demoró 4 minutos y 45 segundos desde el inicio de llama hasta el flashover, el cuarto con muebles tapizados y relleno de algodón demoraron 34 minutos y 15 segundos. En el escenario donde se usaron muebles de espuma tapizados y protegidos con barrera ignífuga el fuego se  auto apagó a los 15 minutos. Es necesario destacar que cuando el fuego se encendió en el centro del sofá protegido con barrera ignífuga la sala llegó al flashover a los 21 minutos y 40 segundos.



Video 1

El informe del proyecto de la Fase 2 se está preparando actualmente y se publicará aquí una vez completado.

Comparación de los muebles tapizados y la posibilidad de supervivencia de los ocupantes(Fase 3)

El impacto de los materiales usados para el tapizado de los muebles en el crecimiento del fuego y la subsecuente posibilidad de supervivencia fue investigado en una serie de experimentos de incendio en una casa a escala real y llevada a cabo en las instalaciones para grandes incendios de la UL. Una de las dos casas era de un piso, 111 m^2, 3 dormitorios y 1 baño (en total 8 habitaciones), la segunda casa era una de dos pisos, 297 m^2, 4 dormitorios, 2.5 baños (en total 12 habitaciones). La segunda casa fue de diseño contemporáneo con una gran sala y  vestíbulo abierto hacia las habitaciones escaleras arriba.


Imagen 4 Simulación a escala real en una casa completa

La sala principal fue idénticamente equipada en ambas casas con mesa de estructura de madera para un televisor, mesa de centro y mesas compradas en una cadena de tiendas por departamento. Las mesas tenían una lámpara con pantalla de poliéster en la parte superior de la misma. Las únicas variaciones en los experimentos fueron los materiales para el tapizado de los sillones y el sofá seccional. Los cambios se dieron de la siguiente manera:

-Muebles tapizados con relleno de espuma: cobertura de poliéster, cojines de espuma de poliuretano, cubierta de tela de micro gamuza de poliéster
-Muebles tapizados con relleno de espuma y protección de barrera ignífuga: barrera ignífuga de High-Loft recubriendo los cojines de espuma de poliuretano, cubierta de tela de micro gamuza de poliéster.

Los fuegos fueron iniciados con la colocación de una vela encendida en la parte derecha del sofá y se dejan crecer hasta que las temperaturas en un lugar más alejado del fuego llegaron a los 150 ° C (302 ° F) considerado un nivel insostenible para la vida. Todas las piezas de mobiliario utilizaron los mismos marcos de madera.


Imagen 3
Casas y arreglos de decoración de las habitaciones utilizadas en la Fase 3 para evaluar la posibilidad de  supervivencia.

Los datos recogidos a partir de estos experimentos realizados en marzo de 2012 se están analizando. El informe del proyecto de la Fase 3 se publicará en el portal de la UL una vez finalizado.

Referencias:
-UL-Building Materials, Fire Safety Engineering - Upholstered furniture flammability (2012) www.ul.com/global/eng/pages/offerings/industries/buildingmaterials/
-Upholstered Furniture Flammability: Full-Scale Furniture and Flashover Experiments. Conference Proceedings of Fire & Materials 2013, pp 793-802 (2013)
-Upholstered Furniture Flammability: Material-level and Mock-up Fire Tests. Conference Proceedings of Fire & Materials 2011, pp 829-839 (2011)
-Upholstered Furniture Flammability Study. IFMA Quarterly Newsletter, pp 15, 27-28 (Winter 2011)
-Upholstered Furniture Flammability Study. Campus Fire Safety eNewszone, pp 1, 4 (October 2011)
-Upholstered Furniture Flammability. The Fire & Security Authority, Issue 2, pp 1, 6-7 (2011)